dimanche 14 février 2016

68- Comunicar para sobrevivir

COMUNICAR PARA SOBREVIVIR

Hoy quiero saludar el nacimiento de una interesante iniciativa, en Francia, para favorecer la comunicación de la agricultura hacia los consumidores, Agridemain (“Agromañana”).
Se trata de un movimiento que reúne profesionales de todas las ramas de la agricultura. Está destinado a hacerla conocer tal como la viven los profesionales, en su realidad cotidiana.
Puedes consultar la página web (en francés) www.agridemain.fr o seguirlo en Twitter @Agridemain.



Las encuestas recientes (en francés) muestran que los franceses tienen una buena opinión de los agricultores, pero no conocen en absoluto la agricultura (http://www.bva.fr/fr/sondages/les_francais_ont_une_image_decalee_de_la_realite_de_l_agriculture.html#.VrPPiLsPl0Q.twitter). Hay que decir que a agricultura comunica poco y mal, en Francia. El público solo escucha algo referente a la agricultura en el momento del salón de la agricultura de Paris, en forma de una imagen anticuada, que tiene que ver más con el folclore que con la realidad. También escucha algo cuando hay cualquier tipo de manifestaciones, en forma de protestaciones acompañadas de montones de estiércol, de quema de neumáticos, y de atascos en las carreteras. Y para colma, también escucha hablar de agricultura por los reportajes encargados o asesorados por los lobbies ecologistas, muy poderosos y organizados en Francia. Han detectado claramente este desfase y este desconocimiento. Es para ellos, una vía abierta de manipulación de la opinión. Es así como desde algunos años, Francia ve llegar en sus radios y televisiones, por el aprovechamiento de programas de gran audiencia, deseosos de ganar partes de mercado, unos reportajes bien hechos, deformando la verdad, induciendo el error o mintiendo descaradamente. El objetivo claro es de descreditar la agricultura convencional para favorecer el desarrollo de la agricultura ecológica, y hacer presión sobre las autoridades para hacer prohibir todo lo que no es de su gusto, empezando por los plaguicidas.
El último en Francia, es un reportaje del programa “Cash Investigation” emitido el día 2 de febrero que acumula las mentiras y las informaciones deformadas para engañar al espectador. Es un escándalo por parte de una cadena de televisión pública.
Poco a poco, en la imaginación de la gente, el agricultor ha pasado de ser el que alimenta el país a ser el que contamina sin alma ni conciencia. Además, los distintos gobiernos, tanto de derecha como de izquierda, se han dejado influenciar por esta imagen y han endurecido las normas europeas, de por sí ya bastante duras. La agricultura francesa se encuentra en plena crisis, en gran parte provocada por esta situación. No sabría decir si es más o menos grave que la que viven sus vecinos europeos, pero esta crisis es muy real.

Llamaba con mis deseos, hace casi un año, la dinamización de este aspecto totalmente olvidado de la agricultura. El hacer-saber del saber-hacer.
Puedes volver a leer los dos artículos que había escrito entonces:

Enhorabuena pues a los creadores de esta iniciativa que va en la buena dirección. Sin embargo, quiero hacer dos observaciones:

No estoy convencido por el nombre elegido. Agridemain (“agromañana”), es querer decir que la agricultura de hoy se adelanta a los tiempos. Es bonito pero en mi opinión, no es el objetivo. Va a interesar a los jóvenes y a los especialistas de la tecnología. Pro por lo pronto, la prioridad es de convencer la ama de casa. Después de todas las publicaciones sensacionalistas, siempre en contra de la agricultura, los consumidores están preocupados, no se fían de lo que se les pone a la venta. Total, necesitan ser tranquilizados. Creo que un término del estilo de “agroconciencia” habría sido más apropiado a este objetivo. La agricultura debe demostrar que es consciente de  los retos, de su responsabilidad en el medio ambiente, la salud de los consumidores y de los ribereños, del impacto a largo plazo de sus actividades, etc.
Si se alcanza a las madres de familias, es toda la sociedad que se alcanza. No hay que olvidar que son las mujeres que dan forma a la sociedad. Son ellas que transmiten los valores sociales y éticos a sus hijos con la educación.
Pero vamos, no exageremos, la iniciativa es buena.  Démosle tiempo de crecer y madurar.

Además, no puedo evitar lamentar que sea una iniciativa franco-francesa, sin alcance europeo.
Los agricultores franceses muestran desde varios años un claro rechazo de sus compañeros y asociados europeos. Se puede entender, pero es un error. Lo quieran o no, son europeos, y lo aprovechan ampliamente. Europa es su principal destino de exportación. Los agricultores europeos no son responsables de las disparidades salariales que crean una competencia injusta. Los agricultores europeos se enfrentan a los mismos problemas y las mismas restricciones normativas. Sería mucho más coherente, y efectivo, que esas acciones, muy encomiables, sean realizadas a mayor escala, e integrando toda la producción europea.
Pero vamos, no exageremos, la iniciativa es buena. Démosle tiempo de demostrar su efectividad.

Pero también quiero también aconsejar a mis compañeros no franceses observar esta interesante iniciativa, y de asimilar los pros y los contras. Lo que está pasando en Francia, este rechazo muy real de cierto tipo de agricultura, con mala fama, aunque desconocida, puede ocurrir en cualquier momento, en cualquier país desarrollado.
No olvidemos que la sociedades modernas se alejan inevitablemente des los oficios tradicionales, se reagrupan alrededor de las ciudades, y pierden el contacto con el campo y su cultura. Pues resulta muy importante pelear para mantener viva esa cultura.

Te voy a hablar del ejemplo de España. Es el que mejor conozco, ya que es donde vivo desde más de 20 años.
Aquí la gente quiere al campo y a los agricultores, y tienen de ellos una imagen muy positiva. También tienen una imagen positiva de la calidad de los alimentos y de la producción agrícola española.
Sin embargo, España no es un ejemplo exento de críticas. Los agricultores franceses han infligido a la agricultura española la misma injusticia que la que les está azotando en la actualidad.
Para rebajar esta agricultura que les hace competencia, han exagerado voluntariamente problemas muy reales, pero anecdóticos, con muchos reportajes en la televisión, sobre la fresa española, sobre los pozos ilegales, sobre explotación de la mano de obra extranjera, sobre la falta de respeto al medio ambiente. Es cierto, esos casos existen.
Pero los mataderos franceses, ¿son todos podridos porque uno está mal llevado y no cumple con las normas?
¿No existe ningún agricultor francés que sobre explota su mano de obra?
¿Son todos los agricultores franceses perfectos ecologistas, siempre respetuosos con el medio ambiente?

¡Venga ya! Busca uno o dos agricultores franceses poco escrupulosos, no debe ser muy difícil de encontrar, y encarga un reportaje bien salado a algún periodista sensacionalista. Ya veremos el resultado.

Sin embargo en España, la agricultura es presente diariamente en las radios y las televisiones, o en los periódicos. Se habla de muchas cosas. Se habla de todo, sin tabú, de los distintos cultivos, del medio ambiente, de los problemas de gestión del agua, de los esfuerzos de desarrollo de nuevas denominaciones de origen, de los problemas fitosanitarios y de sus consecuencias, de agricultura ecológica, de producción integrada, de nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura, de los esfuerzos realizados para mejorar la producción.
Son programas emitidos en horas normales, cuando el público los puede ver o escuchar. Por ejemplo, es el la radio, en RNE5, el canal 100% informativo de Radio Nacional, que escuche hablar por primera vez de los olivos milenarios y de su aceite (https://culturagriculture.blogspot.com.es/2015/11/57-venerables-ancestros.html ).
También son programas especializados en la televisión nacional (Agrosfera o Agricultores), y numerosos programas en la televisiones autonómicas (Campo y Mar, por ejemplo, en Andalucía).


El público, los consumidores, están familiarizados con los oficios y los problemas de la agricultura. No son especialistas, pero más o menos saben lo que ahí ocurre.

Es verdad que los españoles, en general, son relativamente poco preocupados por los problemas medio ambientales. Está cambiando poco a poco, pero podemos decir que si comparamos con Francia, la preocupación de la población para los problemas medioambientales y a la ecología está más o menos en el mismo nivel que en Francia hace 20 años.
Lo que no quita que España tiene la primera agricultura ecológica de Europa, en constante progreso.

Bien, todo eso para decir que estoy muy a favor de esta iniciativa que era ya muy urgente. Es evidente que hay una enorme diferencia entre lo que la sociedad civil cree, y la realidad.


Pero es una lástima no haberla pensado desde el principio como un gran movimiento europeo.
Pues es necesario de los otros países del mundo se inspiren de esta iniciativa para mantener o volver a desarrollar el conocimiento y la familiaridad con la agricultura. A pesar de lo que dicen algunos, uno de los grandes retos de la agricultura, no solo para el año 2050, sino para los siglos venideros, es de ser capaz de alimentar una población mundial que sigue creciendo, y de la que nadie es capaz de decir cuándo se va estabilizar, ni siquiera si se va estabilizar algún día.
La agricultura debe seguir modernizándose, debe seguir mejorando los rendimientos, pero también debe respetar el medio ambiente, que la simple existencia de una población humana en número excesivo pone en peligro.
Todos los progresos necesarios pasaran quizás por evoluciones de difícil aceptación para una población no preparada. Basta con ver lo que esta pasando con los OGM. La oposición es tan fuerte contra una tecnología que, en sí, no tiene ningún peligro, que se prefiere dejar morir millones de personas antes que de autorizar soluciones disponibles por las biotecnologías (https://culturagriculture.blogspot.com.es/2015/09/53-ogm-y-porque-no.html y también https://culturagriculture.blogspot.com.es/2015/10/56-la-conspiracion-del-farol.html) . El fondo del problema es la incomprensión, la ignorancia, la falta de cultura, y el campo libre dejado a los activistas de todos tipos.

Pues comuniquemos, de manera sana, clara, abierta, sin vergüenza, sin disimular nada, con todas las explicaciones necesarias. Hagamos que la agricultura entre en los hogares, de manera natural, atractiva, franca et frecuente.
Mira últimamente, durante la Super Bowl, el mayor acontecimiento deportivo en Estados Unidos, una de las publicidades para coches es un precioso homenaje a los agricultores. Todo se puede hacer, todo es posible, si se tiene la voluntad.
Pero no olvidemos nunca que una comunicación bien hecha et eficiente, exige la participación de los profesionales de la agricultura, con el apoyo de los políticos y con la ayuda de los profesionales de la comunicación.

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